Análisis del mes de JULIO de 1998 del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
1998. EL JULIAZO BIS. ESPAÑA, TURCA, ES EL "HOMBRE
FASCISTA ENFERMO" DE LA UNION EUROPEA. Un año después
de EL JULIAZO, un año después de que el Gobierno
de España organizara contra la izquierda abertzale vasca
la mayor movilización fascista de masas conocida en Europa
después de la desaparición de la Alemania nazi,
fracasado el objetivo de la misma, ese Gobierno ha perpetrado
otro récord fascista: el primer cierre de un diario en
un Estado "democrático" europeo desde 1945. Cierre
ilegal, inconstitucional, del diario EGIN y de su emisora hermana
EGIN IRRATIA, cierre del que -increíblemente torpe- se
ha jactado de ser el autor el Gobierno español. Cierre
disfrazado por la intervención de un juez sumiso que no
ha rechistado cuando así se le ha definido como un títere.
Un cierre fascista.
7. El clave proceso de derrota de la clase obrera española.
Sentado lo anterior conviene profundizar algo en lo que fue a
la vez causa y efecto del proceso de fascistización español
de 1975-1978: el proceso de derrota de la clase obrera española.
Nicos Poulantzas nos ha advertido sobre el concepto en su libro
Fascisme et dictadure. La III International face au fascisme
(Librairie François Maspero, Paris, 1970. Cito de la edición
española FASCISMO Y DICTADURA. La III Internacional frente
al fascismo, siglo veintiuno editores, Madrid, 1976).
Decía Poulantazas que:
"Los comienzos del proceso de fascistización presuponen
una serie característica de derrotas de la clase obrera:
los comienzos de este proceso son como el día siguiente
de esa serie de derrotas que le abren precisamente el camino...
...una derrota no significa forzosamente derrota abierta en una
situación de guerra civil declarada: una derrota puede
igualmente significar una batalla no entablada en el momento propicio.
Advirtamos además que el problema no está, a decir
verdad, en saber si se ha tratado, en todos los virajes, de situaciones
objetivamente revolucionarias en sentido estricto, porque es posible
interrogarse en este sentido sobre 1920 en Italia y sobre 1923
en Alemania. Lo cierto es que se ha tratado en estos dos últimos
casos, y de todos modos, de un fracaso característico de
la clase obrera en alcanzar los objetivos políticos impuestos
por, y posibles en, una situación de crisis abierta. Hasta
tal punto es cierto que una derrota de la clase obrera no puede
medirse simplemente porque haya fracasado en su propósito
de tomar el poder del Estado -"en hacer la revolución"-,
posibilidad que probablemente no existió o no existía
ya en los dos últimos casos, sino igualmente porque no
haya sabido imponer, en una crisis declarada, objetivos políticos
"posibles" -que no llegan eventualmente hasta una toma
del poder de Estado- implícitos en una estrategia a largo
plazo". (páginas 155 y 156 op. cit.)
Ese enfoque es el que utilicé yo en mi folleto de 1981
antes citado al señalar el:
"año 1977 como año clave del PROCESO DE DERROTA.
A mi entender está meridianamente claro que en ese año
la clase obrera, a nivel del Estado español, fracasó
por no haber sabido imponer objetivos políticos "posibles".
Por no haber entablado una serie de batallas en momentos que eran
propicios. Un momento decisivo fue el de las elecciones generales
del 15-J. Fue una derrota participar en esas elecciones "bajándose
los pantalones", tragándose una serie de condiciones
que se habían planteado antes por la Platajunta como mínimos
imprescindibles. Ir a las elecciones sin la previa amnistía
total, sin la legalización de TODOS los partidos, sin la
previa restauración de los Estatutos de Cataluña
y Euskadi, sin la previa disolución de los cuerpos represivos,
etc., fue una derrota. En definitiva fue una derrota pasar de
exigir la ruptura democrática a la ruptura "negociada",
de la ruptura "negociada" a la ruptura "pactada"
y de la ruptura "pactada" a simplemente la aceptación
de la REFORMA del franquismo hecha por franquistas al modo franquista.
De pasada te recordaré que ese recorrido supuso la violación
por Felipe González de los acuerdos del XXVII Congreso
del PSOE que todavía en diciembre de 1976 afirmaban que
"El PSOE reafirma que solamente serán democráticas,
y por lo tanto legítimas, unas elecciones en las que se
den las condiciones especificadas en el documento de la Plataforma
de organismos democráticos suscrito por nuestro partido
el 8 de noviembre de 1976". Y que "El PSOE entiende
la ruptura democrática como el proceso consistente en la
conquista de todas las LIBERTADES DEMOCRATICAS (políticas
y sindicales), el desmantelamiento de las instituciones heredadas
del franquismo (Consejo del Reino, aparato político del
Movimiento, Sindicato Vertical, etc.), la disolución de
las instituciones represivas destinadas a la anulación
de las libertades democráticas, el retorno de los exiliados,
la libertad de los presos políticos, la institucionalización
jurídico-política de todos los países y regiones
integrantes del Estado español, de acuerdo con sus derechos
históricamente adquiridos o logrados democráticamente,
concretándose ese proyecto en una Constitución democrática,
salida de un proceso constituyente. Este proceso constituyente
requiere un período en el que todos los partidos, sin exclusiones,
tengan la posibilidad de exponer sus alternativas políticas
como paso previo para concurrir a unas elecciones generales de
las cuales habrá de surgir el órgano legislativo
encargado de elaborar una nueva constitución del país".
(¡Qué cosas! ¿verdad compañero? ¡Mentira
parece que el PSOE de hace cuatro años y medio exigiera
como requisito previo la disolución de la Guardia Civil
y de la Policía franquista! ¡Mentira parece que esos
fueran los acuerdos que Felipe se comprometió a EJECUTAR
al aceptar su cargo en la Comisión EJECUTIVA "después"
de aprobados esos acuerdos!)
(RECUERDO AL LECTOR DE ESTE ANALISIS QUE LOS PARRAFOS PRECEDENTES
TRANSCRIBEN UN TEXTO MIO DE 1981, en forma de carta abierta. SIGO
TRANSCRIBIENDO ESE TEXTO)
"Otro paso del proceso de derrota de 1977 fue sin duda el que,
ya que se había ido a las elecciones, no imponer que al
inaugurar las sesiones los diputados electos se declarara abierto
el proceso constituyente y, sobre todo, no imponer ese proceso
con la presión de las masas movilizadas alrededor del Palacio
de la Carrera de San Jerónimo. Unica forma conocida, desde
la República Francesa pasando por las Cortes de Cádiz
y (a sensu contrario) la Asamblea Nacional prusiana de 1848, de
arrancar Constituciones que sean realmente un progreso sobre la
situación anterior.
Hay mucho imbécil por ahí diciendo chorradas acerca
de la ORIGINALIDAD de la reforma Política de Suárez.
Naturalmente son imbéciles que no han leído a Marx.
En mi segunda carta te prometo una glosa de los análisis
de Marx en la NUEVA GACETA RENANA sobre la revolución prusiana
de 1848. Sobre todo sobre un tal señor Camphausen que,
128 años antes que el señor Suárez, declara
como programa de su Gobierno "pactar con la Corona sobre
una Constitución que sea duradera" y que establece
que su Gobierno no es una emanación de la revolución
de marzo sino de un proceso legal, que sin ruptura con la legalidad
anterior parte de ella evitando la solución de continuidad,
fundándose en el resultado de las elecciones realizadas
según la ley electoral aprobada por la Dieta Unida reunida
en abril. Ahí tienes la "original" receta del
señor Suárez convirtiéndose en "gobierno
democrático" después de las elecciones del
15-J realizadas según la ley electoral aprobada por las
Cortes franquistas.
Otro paso, en fin, del PRCESO DE DERROTA lo constituyeron dos
jugadas simultáneas: la desmovilización política
y sindical impuesta a las masas por los aparatos del PSOE y PCE,
de CCOO y UGT y los Pactos de la Moncloa. Recuerdo perfectamente
a Carlos Martín Ramírez explicando a los jornaleros
aceituneros de Jaén, en el mitin de nueva presentación
de la UGT en Jaén capital, celebrado a finales de septiembre
del 77, la posibilidad y la necesidad de imponer al bloque de
clases dominante un PACTO REVOLUCIONARIO, un pacto en el que a
cambio de medidas de control de salarios se obtuvieran partes
del poder en las empresas y en las fábricas concretas.
Naturalmente Felipe y Carrillo eran incapaces de imponer con las
masas un pacto revolucionario por la sencilla razón de
que primero disolvieron a las masas y las mandaron a sus casas.
Y luego ellos fueron a firmar los indignos Pactos de la Moncloa.
De los que por cierto suelen hablar ahora lloriqueando que "Suárez
les engañó".
Estoy seguro compañero, de que cuando hayas leído
páginas atrás las impresionantes declaraciones de
Trotsky te habrá golpeado el corazón ese párrafo
en que ¡en abril de 1937! afirmaba que la victoria de Hitler
ha sido el castigo por la política Ebert-Scheidemann; que
en Alemania el castigo no llegó sino quince años
después, pero que en España llegaría antes
de quince meses.
La definición del fascismo como castigo la había
hecho ya en junio de 1933 ante la III Internacional Clara Zetkin
diciendo:
"El fascismo no es en absoluto la venganza de la burguesía contra el proletariado que se insurrecciona de manera combativa. Considerado desde el punto de vista histórico y objetivo, el fascismo sobreviene mucho más como un castigo porque el proletariado no ha sabido proseguir la revolución...".